Estadio Vicente Calderón

La historia del Vicente Calderón, el cuarto estadio del Atlético de Madrid (tras el campo de Retiro, el campo de O’Donnell y el estadio Metropolitano) comienza a escribirse en 1958.

En aquella época el Atlético de Madrid, presidido por Javier Barroso, jugaba en el estadio Metropolitano original (el que estaba en Ciudad Universitaria, en la zona en la que aún existe la parada de metro Metropolitano). Era un estadio no muy grande y con muchas entradas de pie, lo que obliga a una ampliación. Para ello se realiza una venta de obligaciones para conseguir capital con el que sufragarla.

También en aquella época se había canalizado el río manzanares, y había disponible una gran parcela, mayor que la del estadio metropolitano, y el club terminó desechando la ampliación del Metropolitano y se embarcó en la construcción de un nuevo estadio junto al río.

Es curioso que las mismas críticas y quejas de los atléticos que que hubo durante el ultimo traslado del club del Vicente Calderón al Wanda se produjeron también cuando se planteó el traslado del Metropolitano al manzanares.

Con el suelo listo, Javier Barroso (arquitecto, ex jugador, ex entrenador y presidente del club) y Miguel Ángel García-Lomas (arquitecto y político) diseñan un estadio con el campo de juego exactamente igual al del Metropolitano y con una idea muy loca: dos pasarelas que atravesaban el río y permitían el paso al tercer piso de la grada principal a dos coches, uno por pasarela, pensado para el traslado de autoridades.

Se comienzan las obras de inmediato, y van según lo previsto hasta 1961 cuando se acaba el dinero y la obra se paraliza. Se van buscando alternativas durante dos años hasta 1963 cuando se plantea la venta del estadio Metropolitano y pueden continuar las obras. El Atlético seguiría jugando en el Metropolitano hasta 1965.

En este momento el Ayuntamiento plantea la devolución de los terrenos y la demolición del estadio. Las razones técnicas apuntan a la excesiva cercanía al río, las políticas a lo inadecuado al urbanismo de la zona y el paso de la M-30 en construcción, las económicas a que se obtendría mayor beneficio con la construcción de viviendas.

En este momento se llegó a plantear que el Atlético se mudara al estadio de Villaverde o incluso jugara en el Bernabéu. Si bien se siguió jugando un año más en el Metropolitano.

En una dura negociación Vicente Calderón (presidente desde 1964 e impulsor de la terminación del estadio) consigue la aprobación del ayuntamiento y obras públicas y renuncia a la construcción de las pasarelas sobre el río, con lo que el proyecto puede continuar.

Mencionar también al arquitecto Luis Gana y Hoyos, responsable de la imagen última del estadio, de su grada principal sobre la M-30 y de que todas las localidades fueran de asiento (45.818).

El 2 de octubre de 1966, con una entrada reducida por la terminación de las obras, el estadio del Manzanares acoge el primer partido ante el Valencia. Marca Luis Aragonés.

En 1971 se le cambia el nombre a Estadio Vicente Calderón, y en 1972 se termina la grada principal y se inaugura oficialmente con asistencia de Franco y su heredero el príncipe Juan Carlos de Borbón.

En 1974 se inicia el tráfico rodado de la M-30 bajo el estadio.

En 1980 se inician obras de remodelación para el mundial 82 y se encargan a Juan José Barroso, hijo del anterior presidente.

En 1992 tuvo que ser reformado por aluminosis. Ha sufrido sucesivas reformas hasta conseguir en 20053 la calificación de cinco estrellas por la UEFA.

En 2007 comienza la venta de los terrenos del estadio y se plantea la mudanza al entonces estadio de la “Peineta” de la Comunidad de Madrid. Que es reformado y convertido en el actual Estadio Metropolitano, renombrado a Wanda Metropolitano por cuestiones de patrocinio, y que sin duda merecerá otro estudio.

En 2017 se juega el último partido en el Vicente Calderón, tras 50 temporadas.

En 2018 comienza la demolición, que entra en su fase final en 2019 con el desvío provisional de la M-30 por donde una vez estuvo el césped, para la demolición de la grada principal, última en construirse y última en derribarse.

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